Un dia del padre cualquiera




                                                               el genial  Jeff Brown


Ahí va el día del padre, vestido de promos, de lo que significa ser padre, del amor dispensado por los hijos y de la mirada del abuelo canoso que mira satisfecho a la prole. Con suerte viviremos momentos gratos, habrá regalito, beso, etc.
Como en el cuento del anillo del rey, esto también pasará. **
Desde el momento en que mi Julieta hizo la llamada para contarme sobre Benjamín y llegué a sus brazos en la carrera más rápida que un hombre pudo haber hecho (suena meloso pero fue verdad), todo ha sido un desafío.
Claro que no vivo en un mundo de ositos cariñosos ni nadie lo hace. La vida suele hacer esos mixers como para resultar entretenida.
 Dicen.
Más allá de la ironía, si cada hombre escribiera un manual sobre paternidad debería titularlo o subtitularlo “Sucederá de todo”.
En mi caso encontraré a padres latinoamericanos como Juan Manuel Palacios, Yhuri Carreazo, Omar Gonzalez. Llámese Bolivia, Peru Venezuela, Uruguay, que tendrán situaciones tan similares al padre promedio argentino que harán pensar que estamos mucho más cerca  que a la vuelta de la esquina.
Habré hallado a Joaquim Montaner, español, padre, blogger, fundador del colectivo @papasblogueros interesado y preocupado por todos aquellos hombres/padres en el mundo que quieren hablar sobre paternidad, derechos, situaciones de género y rollos variopinto, joér!
Estarán Gabriela Azcoitia y Mariana Gerez, conductoras, periodistas, locutoras, para agradecerles cada uno de mis post que supieron leer y difundir, su enseñanza en la percepción del periodismo y en la humanidad que el periodismo debería aportar.
A Marcelo Rojas, conductor del programa tribunal deportivo, que puso el pecho a las balas como ninguno, que brindó la mano solidaria, que fue víctima de mis locuras y arquero de mi reconocimiento (ya sé, arquero no. Más bien un 9 creativo?) Humilde.
La periodista Monica Garcia de Clarin, que preguntó sobre paternidad en una charla genial
Y pasarán los padres que no  estarán físicamente.
Los padres divorciados, separados de sus parejas pero no de sus hijos.
Los padres que serán padres y no tienen la menor idea de lo que se les avecina, para bien y para mal
Los padres que quieren ser mejores personas siendo padres.
Padres como Damian Aquino. que respondió al incendio de su humilde vivienda, creo yo, aguantándosela, tragando la amargura que uno puede sentir en un pibe de 19 años con hijitas muy chicas dependiendo casi de la solidaridad para volver a escapar de la situación de calle en que vivian con su mujer en  Mendoza natal.
Para los que no son los padres originales pero pusieron el corazón a disposición.
Para el que viste ésta nueva camiseta que es para siempre.
Ya sé, es un chiclé, es reiterativo, es un lugar común, es parte de la aburrida cotidianeidad . Pero es tan necesario que tus hijos cada día te abracen porque solo quieren hacerlo, tan indispensable que descubras en la sonrisas  mutuas que todo lo que pasaste valió la pena.
Y que es tan fugaz.

Caballeros, se hace lo que se puede. Acierto, error, jugada magistral, gol en contra.
Importan las variantes?
Son padres, y como tal deberemos levantarnos, sacudirnos la hierba y seguir,

Que tengan el mejor de los días. Cada dia!




** Cuento “El anillo del rey”

Una vez un rey citó a todos los sabios de la corte, y les informó:

- "He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo".

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey, eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada en que ajustara a los deseos del poderoso rey.

El rey tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, que había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto, era tratado como la familia y gozaba del respeto de todos.

El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:

- “No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”

- "¿Como lo sabes preguntó el rey”?

- “Durante mi larga vida en Palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje”.

En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.

- “Pero no lo leas", dijo. "Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida en una situación”.

Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado.

Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.

Caer por el, sería fatal. No podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.

Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento...

Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARÁ”.

En ese momento fue consciente que se cernía sobre él, un gran silencio.

Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.

El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.

Ese día en que estaba victorioso, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile…y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.

En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:

- “Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo”

- “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey. “Ahora estoy viviendo una situación de euforia, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.

- “Escucha”, dijo el anciano. “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje... “ESTO TAMBIEN PASARÁ”

Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.

Entonces el anciano le dijo:

- “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.”




Comentarios

  1. SER. FELIZ DIA DEL PADRE!!!Y A TODOS LOS PADRES QUE ELIGEN SERLO A CADA INSTANTE ..CON OJOS;BOCA,MANOS Y CORAZON BIEN ABIERTOS!!!DE ASOMBRO ESE ASOMBRO QUE SE APODERO UNA PRIMERA VEZ PARA NO SOLTARNOS ..JAMAS.FELICIDADESQUERIDO HERMANO.....MAYOR!!!

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